País socio Marruecos

Marruecos se ha convertido en los últimos años en un socio atractivo dentro del mundo árabe. El Gobierno marroquí promueve activamente el progreso económico y apuesta por el desarrollo de una pequeña y mediana industria capaz de competir en el mercado internacional. Existen programas de fomento estatales que favorecen específicamente a la industria, el comercio y la logística, así como a la agricultura, las energías renovables, la digitalización y el turismo. El largo y sólido crecimiento económico de los últimos años, hace que Marruecos se haya convertido en un país cada vez más interesante para las empresas alemanas.

Uno de los sectores más importantes para la economía de Marruecos es la agricultura, que constituye la mayor fuente de trabajo para la población. Gracias al fomento estatal, existe una agricultura bien organizada y moderna que produce cereales, cítricos, uvas y hortalizas, entre otros productos de la tierra que gozan de gran aceptación interna y constituyen importantes rubros de exportación a otros mercados, incluyendo el mercado alemán. La extracción y transformación de fosfatos es también de gran importancia, ya que  Marruecos dispone de grandes yacimientos minerales y se cuenta entre los mayores productores de fosfatos del mundo. Otras ramas industriales de importancia son la transformación de alimentos, la producción de artículos de cuero, la fabricación de productos textiles y el sector energético.

La cercanía de Marruecos al espacio económico europeo se refleja en su comercio exterior. Si bien Francia y España han sido, hasta ahora, tradicionalmente sus principales socios comerciales, Marruecos viene descubriendo, a pasos acelerados, el mercado alemán para sus productos, siendo Alemania en la actualidad un comprador importante de productos marroquíes de los sectores de alimento y textiles y prendas de vestir, exportando a su vez a Marruecos automóviles y piezas de automóviles, maquinarias, productos químicos y de ingeniería eléctrica. Por otro lado, en el país existe una serie de nuevos sectores económicos que encierran un gran potencial, y en los que las empresas alemanas podrían actuar en mayor medida. Entre ellos se cuentan el sector de energías renovables, el mercado del medio ambiente y el sector de la construcción.

Las energías renovables, especialmente, pueden calificarse como un mercado de futuro que ofrece muchos puntos de entrada para las empresas alemanas. En 2013, el Gobierno marroquí decidió iniciar la construcción de la mayor central de energía solar del mundo. Alemania, como principal socio europeo del proyecto, apoya a través de la cooperación para el desarrollo. La energía eólica también se ha seguido desarrollando, de modo que para 2020 Marruecos podría cubrir cerca de la mitad de su demanda de electricidad con energías renovables, ya que las condiciones naturales del país favorecen la conversión a energía eólica y solar. Para ello será necesario emprender una ampliación de la red eléctrica marroquí que podría ofrecer oportunidades interesantes, particularmente para las empresas alemanas del sector eléctrico.